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Artículos de Salud

Correr al hospital o no: ¿qué hacer en caso de emergencia?

12  Junio  2017

Dr. Francisco Marentes.  Especialista en Urgenciología.

Sabemos que una emergencia médica puede real o sentida. Esto quiere decir que, en ocasiones, una persona puede presentar una alteración de su bienestar muy evidente (una fractura, por ejemplo), que impacta o paraliza a quien esté con ella en ese momento, sin embargo, esa situación no necesariamente pone en riesgo la vida de la persona. A esto se le conoce como "emergencia sentida". Al acudir a un departamento de Urgencias, esta persona quizá deba esperar un poco antes de recibir atención, si es que existen otros pacientes por delante con situaciones que amenacen su vida (emergencia real): infartos, envenenamientos.

Es importante señalar que sea cual sea la situación, si el paciente o quienes lo acompañan se sienten asustados e incapaces de controlar una situación que requiera atención médica, lo mejor es acudir a un departamento de Urgencias para recibir ayuda.

¿Qué hacer ante situaciones inesperadas?

Ante un dolor de pecho repentino, o si alguien comienza a arrastrar palabras, o perder sensibilidad o movilidad en alguna extremidad, es importante comunicarse con un departamento de Urgencias y solicitar orientación para manejar la situación en ese momento, mientras llega la ayuda médica especializada, o se traslada al paciente a un hospital. Ante estas situaciones el tiempo cuenta mucho, de ahí la importancia de llevarlo a atención médica cuanto antes.

Situaciones que ameritan atención médica: qué hacer

1. Dolor de pecho repentino: todo dolor de pecho en adultos, debe ser tratado como un infarto, hasta que se confirme o descarte el diagnóstico. El paciente debe trasladarse de inmediato a recibir atención médica en un hospital.

2. Atragantamiento: es importante estimular a la persona a que tosa, y en este caso es mejor esperar unos instantes para ver si puede resolverlo por sí misma. De no ser así, y si la persona deja de toser y es evidente que su tráquea está bloqueada por alimentos o algún objeto, la maniobra de Heimlich puede ayudar. Puede solicitarse asistencia médica vía telefónica para realizar la maniobra, en caso de no tener experiencia.

3.  Sangrado: hay partes del cuerpo como la nariz, el cuero cabelludo, la mano, que sangran abundantemente aún con heridas pequeñas. Es muy poco probable que, a pesar de ser aparatoso, este sangrado ocasione problemas serios a quien lo sufre (excepto en caso de pacientes con toman anticoagulantes, por ejemplo, donde el sangrado puede llegar a ser grave). En esta situación se debe hacer presión directa sobre la herida con una toalla o pañuelo limpio y acudir a atención médica para valorar la sutura de la herida.

4.  Quemaduras: Las quemaduras más frecuentes en casa son por líquidos calientes; la gravedad se determina de acuerdo a la profundidad de la piel y lugar de quemadura siendo más graves en cara, cuello, genitales y manos. Mientras llegan al hospital o esperan la ambulancia hay que colocar fomentos de agua fresca en el sitio de quemadura, si hay flictenas (ampollas muy pequeñas) no se recomienda romperlas en casa.

5. Convulsiones: Una persona que padece epilepsia puede presentar convulsiones, o un niño con fiebre alta. Éstas también pueden ser la manifestación de un accidente cerebrovascular; las convulsiones son movimientos involuntarios de su cuerpo en forma brusca; esto puede provocar caídas si el episodio los sorprende estando de pie. Debe solicitarse atención médica inmediata. Mientras llega personal paramédico que pueda evaluar la situación, no debe introducirse nada en la boca a menos que sea personal de salud, y hay que estar al pendiente de que no se golpee con nada que esté cerca. También es importante tomar nota del tiempo que dura el episodio, para poder reportarlo al médico posteriormente.

6. Fracturas: Son causadas por alguna caída o golpe fuerte contra un hueso, si hay deformidad evidente improvisar una férula con cartón o periódico con el fin de inmovilizar la extremidad, se debe acudir a recibir atención médica de inmediato.

¿Qué le digo al médico?

Si se mantiene la calma es más fácil explicar:

  • ¿Qué sucedió? Esto no siempre es fácil, pero es una recomendación básica para cualquier situación de emergencia.
  • ¿Presentó el paciente síntomas previos?
  • ¿El paciente está tomando algún medicamento?
  • ¿El paciente es alérgico a algo (alimento/ fármaco)?
  • ¿El paciente está enfermo de algo en particular?

Existen cursos de primeros auxilios que permiten tener conocimientos básicos para atender situaciones inesperadas. Además, conocer y saber hacer uso de un número de atención de urgencias puede ser de gran utilidad para todas las edades. Platicar en familia acerca de estas situaciones puede, incluso, salvar una vida en el momento menos pensado.

Teléfono de Emergencias: 8347.1011

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