COMPARTIR

Artículos de Salud

Estar enamorado es...¡una mezcla de neurotransmisores!

16  Febrero  2018

Dr. Carlos Alberto Hernández Osorio.  Especialista en Medicina Interna.

Estar enamorado es... así comienza una canción que habla de las emociones que sentimos cuando encontramos a esa persona especial con la que deseamos compartir la vida. Pero ¿qué sucede en nuestro cuerpo al enamorarnos?

Nuestras emociones están relacionadas con reacciones químicas de sustancias conocidas como neurotransmisores, los cuales provocan, en el caso del enamoramiento, una sensación de bienestar que deseamos que dure un largo tiempo.

Entre los neurotransmisores más importantes en este proceso están:

  • Dopamina: presente en diversas áreas del cerebro y relacionada directamente con el placer y refuerzo de estas emociones. El insomnio y la falta de apetito se relacionan también con esta sustancia.
  • Feniletilamina: una anfetamina natural con propiedades estimulantes que nos da la sensación de nunca estar cansados cuando nos enamoramos.
  • Serotonina: se relaciona con los estados de ánimo, y cuando se encuentra en un nivel adecuado, nos permite sentirnos felices y con bienestar. Incluso se relaciona con el deseo sexual, y cuando se encuentra moderadamente elevada, el deseo sexual aumenta.
  • Norepinefrina o noradrenalina: la principal causante de los síntomas mas notorios del enamoramiento, que nos da la sensación de euforia, aumenta la intensidad y rapidez de los latidos cardíacos, y aumenta la presión arterial. Esta sustancia es la causante también de esa sensación descrita como sentir mariposas en el estómago.

Después de todo, decir que "tenemos química" quizá pueda interpretarse literalmente, ya que tanto el enamoramiento, como el desamor, tienen mucho qué ver con lo que sucede con estas sustancias al interior de nuestro organismo: una mirada o acercamiento a alguien que nos gusta desencadena la producción de sustancias que nos hacen sentir bien, mientras que al estar lejos de esa persona dicha producción disminuye, provocando algo así como un "síndrome de abstinencia", con el consiguiente malestar por la falta de producción de los neutoransmisores del amor y la felicidad.

Es interesante también considerar que todas estas reacciones están relacionadas con la preservación de la especie humana, ya que este bienestar permite la generación de vínculos emocionales que pueden llevar a formar una nueva familia, por ende, que sigamos poblando este planeta.

Pero una vez que toda esta reacción química alcanza un pico y comienza poco a poco a desacelerarse, la relación amorosa comienza a depender más de la voluntad que de la incontrolable necesidad que ocasionan los neurotransmisores. Es ahí donde la objetividad obliga a ver sin filtros a la persona que antes no tenía defecto alguno. Sin embargo, esto no quiere decir que la relación se termine, sino que entonces tenemos la oportunidad de construirla a partir de algo más que nuestra química cerebral.

Contáctanos:
Teléfono: (81) 8888.0866

BUSCA TU ESPECIALISTA