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Artículos de Salud

Estudios médicos con rayos X ¿Qué debemos saber como pacientes?

16  Diciembre  2016

M. en C. María del Carmen Franco Cabrera.  Especialista en Físico Médico.

Las imágenes médicas son un valioso recurso para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y la atención pronta y eficaz en situaciones de urgencia. La radiografía, fluoroscopía, mamografía y tomografía computarizada son modalidades de imagen diagnóstica que utilizan rayos X. En este artículo abordaremos lo que los pacientes debemos saber sobre los beneficios, los riesgos y el uso seguro de los rayos X con fines de diagnóstico.

Cuando el paciente se realiza un estudio con rayos X puede percibir que hay factores de riesgo: las áreas de radiología son de acceso controlado, las personas usan chalecos plomados y hay letreros que advierten a las pacientes embarazadas o con sospecha de estarlo, de informarlo. Éstas, entre otras medidas de protección, son necesarias porque los rayos X son una forma de radiación capaz de producir cambios a nivel atómico y celular que pueden incrementar el riesgo de cáncer y daños a órganos y tejidos. Cuando se utilizan de forma controlada y se limita la cantidad de radiación suministrada, el riesgo para el paciente es insignificante en comparación con el beneficio de un diagnóstico oportuno y certero.

Los rayos X son parte del espectro electromagnético igual que la luz visible, las ondas de radio y las microondas. Sin embargo, estos rayos se distinguen por su gran capacidad de penetración y por serionizantes. Conforme los rayos X atraviesan la materia producen ionizaciones (cargas eléctricas) en sus átomos. En un tejido vivo, esas ionizaciones crean radicales libres que a  su vez pueden modificar moléculas importantes para la función celular, como el ADN. Muchas de esas alteraciones son reparadas por mecanismos de revisión y reparación propios de la célula. Sin embargo, en la medida en la que aumenta el número de ionizaciones o la rapidez con la que ocurren, la capacidad de reparación se ve disminuida y la probabilidad de mutación celular se incrementa.  También se tiene bien identificado que las células que se dividen frecuentemente son más sensibles al daño por radiación.  Esta es una de las razones por las que se debe evitar la exposición a rayos X de un embrión. En general, el potencial carcinogénico y de daño tisular de las radiaciones ionizantes se incrementa conforme aumenta la cantidad odosisrecibida y la sensibilidad de los tejidos expuestos.

La clave para hacer un uso controlado y seguro de los rayos X es practicar tresprincipiosbásicos: justificación, optimización y limitación de la dosis. La buena práctica inicia con nuestro médico tratante, quien debe indicarnos un estudio con rayos X sólo cuando es indispensable para completar su evaluación clínica y porque a su juicio, es mejor opción que cualquier otro medio de diagnóstico sin radiación ionizante, como el ultrasonido y la resonancia magnética. En los servicios de radiología sólo se deben realizar estudios con rayos X cuando exista una orden médica, pues además de ser un requisito normativo en México, la orden demuestra que se ha aplicado el principio de justificación en la atención del paciente.

El siguiente principio básico es el deoptimización. Una vez que se ha justificado, el estudio debe realizarse de modo que la dosis de radiación sea tan baja como razonablemente sea posible. Lograrlo está en manos de los técnicos y médicos especialistas en Radiología, expertos en la operación segura de las capacidades tecnológicas de los equipos. En la ejecución del estudio se procura producir rayos X en cantidad y energía suficiente para obtener la imagen e irradiar sólo la región anatómica de interés.  Como pacientes o sus acompañantes, es importante seguir las indicaciones de quienes conducen el procedimiento en cuanto a la posición del paciente y normas de seguridad, pues están encaminadas a producir la mejor imagen posible evitando repeticiones y la exposición injustificada de personas. Quienes tienen que estar junto al paciente durante la emisión de rayos X deben utilizar un chaleco plomado para reducir su exposición. Por regla general no se permite que haya familiares o acompañantes en la sala de rayos X con el paciente a menos que por su edad o condición, sea lo más conveniente para que coopere. En estudios más complejos como la fluoroscopía y la tomografía computada las restricciones para acompañantes son más estrictas porque los niveles de radiación son considerablemente mayores.

El tercer y último principio es el delimitación de la dosis. Los profesionales de la salud expuestos a radiaciones ionizantes utilizan un medidor personal para verificar que su dosis se mantiene por debajo de los límites regulatorios. También hay límites de dosis para el público general; los procedimientos de trabajo y las áreas físicas se diseñan de modo que familiares y visitantes no los excedan. Los pacientes por otro lado, no están sujetos a límites de dosis. Es responsabilidad del médico tratante prescribir sólo los estudios que están justificados y del médico radiólogo validar esa justificación y asegurar que se realizan con una dosis apropiada.

¿Cuánta radiación recibimos en un estudio médico con rayos X?

Una forma de explicarlo es comparando con la dosis que recibimos por fuentes naturales que provienen del cosmos, el suelo y materiales a nuestro alrededor. Una radiografía de tórax en el adulto, por ejemplo, típicamente requiere la cantidad de radiación natural que recibimos en diez días. Por otro lado, una tomografía del tórax puede requerir la dosis que recibimos en 6 meses o hasta la dosis natural de dos años, dependiendo del propósito y técnica utilizada en el estudio. En general, los estudios de fluoroscopía y tomografía requieren considerablemente más dosis que la radiografía simple.

Es un hecho científico que la probabilidad de que una exposición a radiación produzca cáncer es proporcional a la dosis recibida. Estrictamente hablando, cualquier exposición a radiación (incluyendo la radiación natural) puede producirlo. Por otro lado, el cáncer radioinducido se presenta años después de la exposición y no es posible establecer con total certidumbre si fue provocado por la exposición, pues el comportamiento de la enfermedad es indistinguible del cáncer inducido por cualquier otro factor.  Entre más joven es el paciente cuando se expone a la radiación, su expectativa de vida es más larga e igual el lapso de tiempo para la expresión de cáncer. Esta es la razón fundamental por la que en los niños, la justificación (por su médico tratante) y la optimización (por los profesionales técnicos y médicos de radiología) de cualquier estudio con rayos X requiere de una cuidadosa consideración.

La exposición a rayos X también puede producir daños a órganos, que se conocen comoefectos deterministas. En esta categoría entran las quemaduras en piel, la producción de cataratas y la esterilidad. A diferencia del cáncer, este tipo de efectos tienen dosis mínimas que es indispensable rebasar para que el efecto se presente. Ningún estudio de diagnóstico con rayos X puede exceder la dosis necesaria para producir cataratas o esterilidad en un paciente. Las lesiones en la piel son improbables, pero posibles únicamente en estudios con fluoroscopía complejos y prolongados o muy frecuentes. Las lesiones en piel podrían producirse únicamente en casos extremos de mal funcionamiento o mal uso de los equipos de radiografía, fluoroscopía y tomografía computada. El cumplimiento de los establecimientos de diagnóstico con rayos X en México con las normas y reglamentos existentes deberían anular la posibilidad de que que ocurran este tipo de lesiones en los pacientes. Los procesos de certificación en calidad y seguridad de instituciones hospitalarias también fomentan la práctica de estrictos programas de calidad y mejora continua para garantizar una atención segura.

Indudablemente, los beneficios de los estudios de diagnóstico con rayos X superan a los riesgos. La especialidad clínica de la radiología diagnóstica y la tecnología de imagen a su servicio seguirán desarrollándose, igual que la conciencia y cultura regulatoria y profesional para una práctica segura. Nuestras dudas como pacientes pueden ser siempre resueltas por nuestro médico tratante y por el médico especialista en radiología.

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