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Artículos de Salud

Vacunas: ayuda a tu cuerpo a defenderse de enfermedades potencialmente peligrosas

10  Abril  2019

Dr. César Adrián Martínez Longoria.  Especialista en Infectología Pediátrica.

El sistema inmunológico humano es, en condiciones saludables, una extraordinaria herramienta de defensa contra virus y bacterias que pueden hacernos mucho daño. Día con día trabaja contra agentes que pudieran hacernos enfermar. Es algo que sucede de manera tan automática que ni siquiera nos damos cuenta. Sin embargo, no tiene registro de todos los invasores que pueden entrar al organismo de una persona, y algunos representan riesgos muy elevados, que incluso pueden poner en peligro la vida.

Una vacuna está hecha de virus o bacterias atenuados o inactivos. El sistema inmunológico de la persona que la recibe los identifica, y comienza a generar anticuerpos para defenderse. Como el virus o la bacteria no está funcionando al cien por ciento, no se desencadena toda la reacción que esa enfermedad podría ocasionar (toda la gama de síntomas, o daño a órganos, por ejemplo). A partir de la aplicación de la vacuna, los anticuerpos son capaces de crear una especie de memoria para recordar, si la persona se expone de nuevo a ese invasor, que ya se ha luchado antes contra él, y que es posible defenderse de manera eficiente.

¿Cómo beneficia a una comunidad humana la vacunación?

Es importante señalar que entre más personas se vacunen contra determinado padecimiento, más protegida estará una comunidad, ya que el virus o la bacteria tendrá, por llamarlo así, menos “puertas” por donde entrar a un grupo de personas. Y si en ese grupo de personas existen adultos mayores, mujeres embarazadas, personas trasplantadas, o cualquier otro individuo que por su edad o condición de salud tenga un sistema inmunológico debilitado, se verán también protegidos al disminuir el riesgo de que el invasor se filtre en ese grupo. A esto se le llama inmunidad de grupo.

¿Existen contraindicaciones médicas en casos específicos?

Los casos en los que una vacuna estaría contraindicada serán aquéllos en los que se haya demostrado que el paciente tuvo una reacción alérgica grave a su administración (anafilaxis). Esto no puede saberse con antelación, y de suceder, debe identificarse el componente de la vacuna que ocasionó la reacción, para que el paciente lo evite de por vida.

Asimismo, en los pacientes con inmunodeficiencias (SIDA, cáncer, enfermedades reumatológicas), enfermedades crónicas (cardíacas, renales, pulmonares, metabólicas) o enfermedades agudas (fiebres elevadas, infecciones) podría ser necesario evitar la aplicación de algunas vacunas, sin embargo, esos mismos pacientes con inmunodeficiencias o con enfermedades crónicas se verán más beneficiados y mejor protegidos con la aplicación de la mayoría de las vacunas disponibles.  En el caso de personas alérgicas a la proteína de huevo, deberán consultar con el médico cuáles vacunas evitar.

Es poco probable que los padres de familia con niños pequeños en años recientes hayan visto casos de niños afectados por sarampión, poliomielitis, difteria, meningitis o tosferina, ya que ha sido gracias a las vacunas contra estas enfermedades que han podido mantenerse bajo control. Es cierto que una vacuna no garantiza en un cien por ciento que el niño no va a contagiarse del padecimiento, pero aplicarla sí brinda mucha mayor protección que dejándolo sin vacunar, además de que protege principalmente contra las formas graves de la enfermedad, las hospitalizaciones, complicaciones y muertes. Nadie sabe de qué manera puede manifestarse un determinado padecimiento en cada paciente, y hasta dónde podría complicarse la situación, es por esto que se recomienda cumplir con el esquema de vacunación recomendado en nuestro país, y si se piensa viajar al extranjero, revisar las recomendaciones por país acerca de las vacunas, para que tanto niños como adultos puedan protegerse de manera adecuada.

Existen además vacunas que no se encuentran en el esquema nacional de vacunación pero se recomienda su aplicación debido a la alta presencia de la enfermedad en la comunidad, entre ellas están vacunas de varicela, hepatitis A y meningococo. Habla con tu médico sobre éstas y todas las vacunas, para que puedas resolver cualquier duda. 

Contacto
Infectología Pediátrica
Teléfono: (81) 8346.2102/ 08

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