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¡Aliméntate sanamente y cuida tus riñones!

10  Marzo  2016

Los riñones son órganos vitales del cuerpo humano. Su función principal es la de filtrar la sangre para mantenerla limpia, procesan unos 200 litros de sangre por día y eliminan, aproximadamente, dos litros de residuos y agua. También son responsables de regular y mantener la concentración y el volumen de sangre en el cuerpo.

En pocas palabras, los riñones ayudan a mantener la calidad y la cantidad de sangre adecuada. Sin estos procesos eficaces de filtrado y regulación, la sangre se volvería demasiado tóxica, abundante o escasa y representaría una amenaza para la salud.

¿Cómo se puede prevenir la insuficiencia renal?

La insuficiencia renal hace que las toxinas y productos de desecho se acumulen en el cuerpo y se altere el equilibrio químico, el espesor, el volumen de la sangre y otros fluidos corporales. Se sabe que la hipertensión y la diabetes pueden conducir a este padecimiento.

"Nuestros hábitos de alimentación tienen mucho que ver en cuanto a la prevención de diabetes e hipertensión, que son las primeras causas de insuficiencia renal. La nutrición es un paso importante para prevenir la progresión de la enfermedad, en caso de que ya se padezca, con una buena nutrición se puede evitar el avance del problema", comentó la nutrióloga Mirthala Reyes.

Es por ello que la salud de los riñones es muy importante no sólo para aquellos que están afectados por problemas renales, sino para cualquier persona interesada en conseguir y mantener una salud óptima. 

La dieta es uno de varios factores que pueden promover o inhibir la salud renal. El cuerpo usa la comida para recibir energía y reparar los tejidos. Después de que el cuerpo utiliza lo que necesita, los productos de desecho en la sangre se llevan a los riñones y se excretan por la orina.

Para poder mantener la salud de los riñones, algunos cambios en la dieta son muy recomendables, tales como incluir alimentos con antioxidantes ya que ayudan a retardar o detener la velocidad de oxidación aunque se consuman en cantidades relativamente bajas, por ejemplo: pimientos rojos, repollo o col, coliflor, ajo, cebolla, manzanas, arándanos, fresas, uvas rojas, claras de huevo, pescado, aceite de oliva, entre otros.

En la compra de frutas y verduras se deben obtener las más frescas, ya que contienen más nutrientes.

Los alimentos procesados industrialmente suelen contener muchos de los minerales que perjudican la salud. Se debe de mantener vigilado el consumo de fósforo, sodio, potasio y proteínas para evitar daños al cuerpo y sobre todo a los riñones:

  • El fósforo acumulado en el cuerpo va a sacar el calcio del hueso, provocando debilidad ósea con mayor probabilidad de facturas.
  • El sodio provoca hipertensión arterial, estar sediento y hacer que el  cuerpo retenga líquido extra.
  • El potasio en la enfermedad renal provoca alteraciones en el ritmo cardiaco.
  • Las proteínas en la alimentación de un paciente con problema renal tienen que estar calculadas con su peso. En etapas tempranas de la enfermedad, el consumo de proteínas se limita para evitar el contacto con toxinas como urea, creatinina y ácido úrico, y cuando el paciente ya tiene hemodiálisis, se incrementa la ingesta.

"La alimentación en cada paciente es estricta pero muy individualizada, hecha con base en sus características específicas", añadió la nutrióloga Reyes.

El propósito de una dieta es mantener el equilibrio de electrólitos, minerales y líquido en pacientes que tengan enfermedad renal crónica o que estén con diálisis. Si ya se padece alguna enfermedad renal, será necesario consultar a un médico especialista antes de iniciar cualquier cambio en la dieta y sobre todo al escoger los alimentos que son correctos para mantener la estabilidad de su salud.

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