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¡Manos limpias salvan vidas!

22  Mayo  2015

Lavarse las manos es una acción sencilla que trae grandes beneficios para la salud, ya que ayuda a prevenir infecciones y evita que los virus y bacterias se propaguen.

Desde pequeños se nos inculca el hábito de lavarnos las manos antes de comer y después de ir al baño, pero no sólo en esos dos instantes es cuando tenemos que hacerlo, existen otras actividades que antes o después de realizarlas ameritan una correcta higiene de manos, por ejemplo:

  • Antes, durante y después de preparar alimentos.
  • Antes de comer o beber.
  • Antes y después de atender a alguien que esté enfermo.
  • Antes y después de curar heridas o cortaduras.
  • Después de ir al baño.
  • Después de cambiar pañales a un niño o limpiarlo después de que haya ido al baño.
  • Después de sonarse la nariz, toser o estornudar.
  • Después de haber tocado animales, alimento para animales o excremento de animales.
  • Después de tocar basura.

¿Agua y jabón o antibacterial?

La Organización Mundial de la Salud indica que el lavado de manos con agua y jabón debe hacerse cuando éstas estén visiblemente sucias, manchadas o después de ir al baño. Con respecto al uso de antibacterial o desinfectante a base de alcohol, menciona que debe ser un medio habitual preferente para desinfectar las manos cuando éstas no estén visiblemente sucias, ya que es más rápido, eficaz y mejor tolerado por las manos.

¿Cuál es la forma correcta de lavarse las manos?

  • Mójate las manos con agua corriente limpia (tibia o fría) y enjabónalas después de cerrar la llave.
  • Frota tus manos con el jabón hasta que haga espuma. Asegúrate de enjabonar las manos enteras: el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas.
  • Restriega las manos durante al menos 20 segundos.
  • Enjuágate bien las manos con agua corriente limpia.
  • Sécalas con una toalla limpia o al aire libre.

¿Cómo usar los desinfectantes de manos?

  • Aplícate el producto en la palma de una mano (lea la etiqueta para saber la cantidad necesaria).
  • Frótate las manos.
  • Frota el producto sobre todas las superficies de las manos y los dedos hasta que estén secas.

Recuerda que las manos limpias salvan vidas, ya que pueden evitar que las bacterias pasen de una persona a otra.

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