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¿Parto o Cesárea?... Tú eliges

25  Marzo  2014

Esta es una de las interrogantes que los ginecólogos nos encontramos de forma recurrente en nuestra consulta. Las pacientes que están en su primer embarazo necesitan orientación al respecto, sobre todo con la gran cantidad de mitos existentes. Pero para vislumbrar esta decisión tan importante primero tenemos que tener claro qué es cada una y qué recomiendan las guías internacionales.

El embarazo es el proceso natural mediante el cual se gesta una nueva vida, y culmina con el nacimiento de un nuevo ser.  En el ser humano, este proceso dura en promedio 40 semanas, a partir del primer día de la última menstruación presentada, y consideramos que el embarazo es de término desde las 37 hasta las 42 semanas de gestación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a nivel mundial que el porcentaje de cesáreas no supere el 15 por ciento de los nacimientos, incentivando a que la finalización de los embarazos sea por vía vaginal. La gran ventaja que presenta esta vía frente a la cesárea es su recuperación. Las pacientes, posterior a un parto sin complicaciones, pueden deambular sin dificultad, alimentarse sin problemas a las pocas horas de ocurrido el parto; el dolor posterior es significativamente menor, es más fácil retomar las actividades previas, y no hay cicatrices mayores visibles. Las infecciones como consecuencia del procedimiento son muy bajas. Tal vez los únicos contratiempos que podemos encontrar son que no sabemos el día, la hora y el lugar en que se va a desencadenar el parto de forma natural, y la duración del mismo desde la fase latente es incierta hasta que ya progresa a una fase activa (más avanzada).

La cesárea, por otra parte, tiene una historia reciente respecto a la humana. Antes de su invención, en la población general fallecían muchos recién nacidos, siendo la tasa de muertes maternas muy elevada. Sin embargo, con las nociones que tenemos actualmente del uso de antibióticos y manejo del dolor, este procedimiento no sólo se convirtió en una herramienta que disminuyó al mínimo las muertes maternas, sino que se convirtió en el procedimiento quirúrgico más común realizado a nivel mundial. En la actualidad, algunos países en vías de desarrollo presentan tasas de cesárea que van del 30 al 50 por ciento de sus nacimientos, siendo los hospitales privados los que tienen un mayor porcentaje, llegando incluso en algunos al 90 por ciento. La cesárea "per se" tiene sus indicaciones, que van asociadas a disminuir los riesgos maternos y fetales, como son la desproporción de la cabeza del bebé y la pelvis de la madre, el sufrimiento fetal, la presentación no adecuada del feto o infecciones maternas del área genital, entre otras.

La cesárea electiva por deseo materno es muy realizada en nuestro medio, siendo hasta el día de hoy controversial su indicación. Las guías actuales no contraindican este tipo de cesárea por los bajos riesgos que implica su realización, pero si se recomienda que esta se haga posterior a la semana 39 de gestación, y que la paciente esté consciente de los riesgos asociados al procedimiento. Las principales desventajas que tiene son un mayor tiempo de recuperación frente al parto, mayor incidencia de infecciones por la herida quirúrgica, mayor dolor post operatorio y riesgo de sangrado. A su favor, el principal parámetro es la programación de la misma, ya que sabemos de antemano el día, la hora y el lugar, no hay dolor durante el proceso del nacimiento, y el tiempo de duración del procedimiento, que sin complicaciones, se puede estimar de una a tres horas.

Una vez analizadas las dos opciones, podemos enumerar ciertos puntos que nos pueden ayudar a decidir cuál vía es la que queremos:

  • Las guías internacionales recomiendan el parto vaginal en condiciones favorables.
  • La recuperación del parto no tiene comparación frente a la cesárea electiva.
  • La cesárea tiene indicaciones precisas.
  • Los antibióticos y técnicas actuales han reducido el índice de complicaciones de la cesárea.
  • La cesárea electiva tiene sus pros y sus contras.
  • El dolor durante el parto no debería ser un tema actual con los métodos de anestesia existentes.

Es muy recomendable estar bien informados acerca de los procedimientos que tenemos actualmente a nuestra disposición, para asegurarnos que el nacimiento de un bebé sea un evento que se disfrute sólo con felicidad por todos los miembros de la familia.

Dr. Gonzalo A. Soto Fuenzalida
Ginecología y Obstetricia
Hospital San José

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