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Conductas alimentarias de riesgo, una obsesión que afecta la salud

23  Julio  2014

Obsesionarse por llevar una dieta rigurosa, realizar ejercicio excesivo, tomar medicamentos o provocarse el vómito para bajar de peso, son prácticas que afectan la alimentación y salud de las personas, y son catalogadas como conductas alimentarias de riesgo.

Estos comportamientos alimenticios se presentan cuando una persona no recibe la ingesta calórica que su cuerpo requiere para funcionar de acuerdo con su edad, estatura y ritmo de vida.

La doctora Eva Trujillo Chi Vacuán añadió que las conductas alimentarias de riesgo tienen características de anorexia y bulimia, pero que no cumplen con todos los criterios de diagnóstico para ser consideradas como tales.

Agregó que, para entender cómo se van desarrollando estas conductas, se podrían dividir en tres grupos, que son: la gente que come normal, la que es disfuncional para comer y la que tiene un trastorno de la conducta alimentaria.

"La gente que come normal es la que en los ámbitos físico, psicológico y social, tiene un balance; pero por otro lado, hablamos de una disfunción alimentaria, que tiene un gran porcentaje de la población, cuando la forma en la que se come se altera de alguna manera; y las conductas alimentarias de riesgo, que son aquellas conductas restrictivas, por ejemplo, hacer dietas crónicas, ejercicio excesivo, tomar medicamentos y provocarse el vómito para bajar de peso", explicó.

Buscar un cuerpo perfecto para tener autoestima alta y ser aceptados en cierto círculo social, son las principales causas por la que los jóvenes caen en este problema de salud.

¿Quiénes las padecen?

Se inician o presentan principalmente en adolescentes y jóvenes; muy probablemente, las personas de mayor edad que las padecen iniciaron conductas sintomáticas en esta etapa de su vida. Las edades de aparición de este problema de salud van desde los 12 hasta los 25 años y la frecuencia aumenta entre los 12 y 17.

Las conductas alimentarias de riesgo se presentan tanto en hombres como en mujeres y aunque la cantidad de mujeres que lo padece es muy superior a la de los varones, en los últimos años el número de casos de hombres ha aumentado en forma constante.

Estas conductas, ¿cómo podemos decir que ya se convierten en un riesgo?

"Cuando se practican en una forma que empiezan a alterar las actividades de la vida. Por ejemplo, quien abusa del ejercicio y no come la cantidad de alimento necesaria. También, cuando empieza a afectar otras áreas de la vida, como dejar de socializar porque estoy en una dieta tan restrictiva que prefiero no salir antes que comer y esto se vuelve un problema", indicó la doctora Eva Trujillo.

¿Cómo se detectan las conductas alimentarias de riesgo?

  • Señales físicas:cuando hay reducción de peso, que puede conducir a la delgadez extrema y a la desnutrición.
  • Señales psicosociales:cuando las personas se aíslan socialmente, se vuelven irritables, se sienten culpables o están malhumoradas.

¿Cómo afectan a la salud física?

Con complicaciones cardiovasculares, digestivas, renales, hematológicas, endocrinológicas, óseas y dermatológicas y dentales. 

¿Cómo atender los trastornos alimenticios?

La atención de los trastornos alimenticios no es fácil; debido a su complejidad, a la multitud de factores intervinientes y a la dificultad de su abordaje, el manejo de los mismos es una tarea combinada que requiere la conformación de un equipo de profesionales de diversas disciplinas que trabajen conjuntamente.

El equipo de tratamiento básico debe ofrecer atención médica y psicoterapeuta y, de acuerdo con el caso, proporcionar terapia familiar o grupal, consulta ginecológica, psiquiátrica, endocrinológica y nutricional con profesionales idóneos que conozcan las conductas alimenticias.

¿Cómo debe influir la familia?

"La familia creo que debe de volverse el mejor aliado. Cuando se desarrolla una conducta alimentaria de riesgo es tan complejo y multifactorial que sería injusto decir que la culpa la tiene una sola parte. Creo que la familia debe volverse el mejor aliado del tratamiento, pero definitivamente, hay que revisar la cultura de alimentación y sobre todo cambiar ese enfoque social que tenemos hacia la delgadez para la búsqueda de la salud, porque con la salud va a llegar el peso correcto", señaló.

Si se detecta que alguien está practicando estas conductas, ¿qué se puede hacer?

"Cuando empezamos a identificar estas conductas y alteran las diferentes áreas de la vida de la persona, hay que acercarnos y decirle lo que objetivamente vemos, y eso hará que se pueda cuestionar sobre la situación. Tenemos que ser aliados en la ayuda y en el tratamiento, y no estigmatizar más al afectado", concluyó.

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