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Cuándo la fiebre se convierte en emergencia

15  Enero  2013

La fiebre se presenta cuando el "termostato" interno del cuerpo aumenta la temperatura corporal por encima del nivel normal. Éste se encuentra en la parte del cerebro denominada hipotálamo.

El aumento de la temperatura corporal puede asustar pero la fiebre como tal no es perjudicial y puede ser buena porque, con frecuencia, es la forma que tiene el cuerpo de combatir las infecciones. Si su hijo es un niño saludable, no suele ser sospecha de algo grave.

La fiebre se presenta cuando el "termostato" interno del cuerpo aumenta la temperatura corporal por encima de su nivel normal (alrededor de 38 grados centígrados); este termostato se encuentra en la parte del cerebro denominada hipotálamo que tiene la función de saber qué temperatura debe tener el cuerpo y de enviarle mensajes para mantenerla así.

 

¿Qué causa la fiebre?

Es importante recordar que la fiebre en sí no es una enfermedad; la mayoría de las veces es síntoma de un problema subyacente. Las causas potenciales de la fiebre son las siguientes:

  • Infección. Al estimular los mecanismos naturales de defensa, la fiebre ayuda al cuerpo a combatir las infecciones.
  • Exceso de ropa. Los bebés, en especial los recién nacidos, pueden tener fiebre si están demasiado abrigados o se encuentran en un ambiente caluroso, porque no son capaces de regular su temperatura corporal.
  • Inmunizaciones. Los bebés y los niños pueden presentar fiebre después de haber sido vacunados.

 

¿Ir o no ir a emergencias?

En algunos casos basta con llamar a su médico o pediatra para que le indique lo que debe hacer para disminuir la fiebre y malestares de su hijo, pero si presenta los siguientes síntomas es importante que lo lleve a un hospital para que sea atendido:

  • Irritabilidad extrema.
  • Aletargamiento o dificultad para estar despierto.
  • Manchas amoratadas.
  • Labios, lengua y uñas azuladas.
  • Flacidez o negativa a moverse.
  • Dificultad para respirar que no desaparece cuando se le descongestiona la nariz.
  • Convulsiones.

"Una temperatura de 39 o 40 grados no es una indicación para llevar al niño a emergencias porque la intensidad de la fiebre no tiene que ver, necesariamente, con la severidad.

Cuando un papá me llama diciéndome que su hijo tiene fiebre, le indico el medicamento que debe darle y si no disminuye, le pido que lo traiga a consulta pero no lo mando a emergencias", comentó el doctor Jorge Alberto Peñaloza Verdiales, pediatra de la Unidad de Emergencias Pediátricas del Hospital San José.

Todos los niños tienen fiebre alguna vez y, en la mayoría de los casos, vuelven a su estado normal después de unos días, pero si tiene dudas sobre qué hacer o lo que puede significar esa fiebre, o si su hijo se enferma de forma preocupante aunque no tenga fiebre, mejor consulte con su pediatra, él lo podrá asesorar.

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