COMPARTIR

Últimas Noticias

Fumar: un hábito que afecta la salud de todos

31  Mayo  2016

El tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública a nivel mundial ya que al año mueren casi seis millones de personas, de las cuales más de cinco millones lo consumen o lo han consumido y más de 600 mil son personas no fumadoras expuestas al humo ambiental.

Muchas personas tienen el hábito de fumar tabaco pero en realidad no saben las consecuencias que esto les acarrea con el tiempo a ellos y a quienes están a su alrededor mientras fuman.

El tabaco contiene más de 19 químicos cancerígenos conocidos y nicotina, un ingrediente psicoactivo muy adictivo. Cuando se usa por un período prolongado, se incrementan los riesgos de padecer muchos problemas de salud para el fumador activo como para los pasivos.

Si fumo, ¿qué enfermedades puedo padecer?

Gozar de una buena calidad de vida y llegar a 100 años de edad o más, implica comprometerse con uno mismo a hacer lo que esté en nuestras manos para que las cosas sucedan.

Una persona que fuma incrementa considerablemente sus probabilidades de padecer los siguientes problemas de salud:

  • Problemas cardiovasculares como coágulos de sangre y aneurismas en el cerebro, coágulos sanguíneos en las piernas, arteriopatía coronaria, hipertensión arterial, riego sanguíneo deficiente a las piernas, problemas con las erecciones.
  • Cáncer, sobre todo en el pulmón, la boca, la laringe, el esófago, la vejiga, el riñón, el páncreas y el cuello uterino.
  • Cicatrización deficiente de una herida.
  • Problemas pulmonares como enfisema y bronquitis crónica o asma difícil de controlar.
  • Problemas durante el embarazo, como bebés nacidos con bajo peso, parto prematuro, aborto espontáneo y labio leporino.
  • Disminución de la capacidad para saborear y oler.
  • Daño a los espermatozoides, lo cual contribuye a la esterilidad.
  • Pérdida de la vista debido a un aumento del riesgo de degeneración macular.
  • Enfermedades de los dientes y las encías.
  • Arrugas de la piel.

Y los fumadores pasivos, ¿también corren riesgos?

Es muy importante saber que inhalar el humo de quien está fumando también es perjudicial para la salud. Quienes son fumadores pasivos tienen mayor riesgo de padecer ataques cardíacos y cardiopatías, cáncer de pulmón y reacciones súbitas y graves, incluyendo las que comprometen ojos, nariz, garganta y las vías respiratorias bajas.

Los bebés y los niños, al estar regularmente expuestos al humo indirecto del cigarro corren peligro de desarrollar asma, infecciones, incluyendo de las vías respiratorias altas causadas por virus, infecciones del oído y neumonía, daño pulmonar y síndrome de muerte súbita del lactante.

Decidir ya no fumar es el primer paso. Siempre debemos tener en mente que no estamos solos, que familiares, amigos o compañeros de trabajo nos pueden servir de apoyo o estímulo, así como un médico nos podrá ofrecer una terapia de reemplazo de nicotina y medicamentos. Además, existen programas para dejar de fumar con los que tendremos más posibilidades de éxito.

BUSCA TU ESPECIALISTA