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Lactancia materna: fortaleza para tu bebé

07  Abril  2014

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida, porque mediante ella la madre le trasmite al bebé sus anticuerpos para que pueda resistir infecciones.

La lactancia materna es la mejor fuente de nutrición para el recién nacido ya que contiene cantidades apropiadas de carbohidratos, proteínas y grasas, además de minerales, vitaminas y hormonas que necesitan los bebés.

Cuando el bebé empieza a lactar se libera una hormona que se llama prolactina, ésta es la que estimula la producción de leche y, conjuntamente con la hormona oxitocina, ayuda a la contracción de las glándulas mamarias logrando que la leche salga con mayor facilidad.

La leche materna ofrece algunos beneficios, tales como: nutrientes adecuados, facilita la digestión, protege contra infecciones, cuesta menos que la leche artificial, favorece el apego del bebé con la madre y la salud de la mamá.

Posiciones para lactancia

Llevar a cabo de forma correcta la lactancia materna es importante tanto para el bebé como para la madre. Es necesario que esté relajada y donde el bebé pueda acoplarse fácilmente. A continuación se explican las posiciones:

  • Sentada: de manera cómoda apoyando los brazos con el bebé enfrente.
  • Balón de fútbol: sostener al bebé a un lado debajo del brazo del mismo lado en el que se alimentará, quedando los pies y las piernas hacia la espalda.
  • Acostada: de lado con la cara del bebé cerca y al nivel del pecho, colocando una almohada en la espalda del bebé para impedir que ruede.

Lactancia Materna Formas

Durante la lactancia hay que observar que la boca del bebé succione el pezón y parte de la areola.

Lactancia Materna Prendida

Al final de lactar es importante hacer eructar al bebé con palmaditas suaves y repetidas para impedir el reflujo y cólicos. 

Lactancia Materna Palmadas

Cómo saber que se está produciendo suficiente leche

Existen diferentes formas para identificar si se está produciendo suficiente cantidad de leche para alimentar al bebé, algunas son:

  • Deglución audible.
  • Sensación de bajada de leche en los pechos al amamantar.
  • Pechos llenos antes de mamar y vacíos luego.
  • Pañales mojados: seis o más en 24 horas
  • Evacuaciones frecuentes y suaves.
  • Ganancia de peso: 20 a 60 g/día.

Recomendaciones para el cuidado del pezón

Se recomienda dejar leche sobre los pezones después de amamantar como una medida de protección para prevenir el agrietamiento y la infección. Además de evitar el uso de jabón, frotar en exceso las mamas y pezones al lavarlos o secarse ya que esto puede causar resequedad y agrietamiento.

Si los pezones ya están agrietados se puede aplicar, después de amamantar, lanolina al cien por ciento o alguna crema para pecho. Si el bebé no succiona correctamente o los pezones no son cuidados es muy probable que duelan.

Si aparece enrojecimiento, hinchazón o aumento de la temperatura en la mama es necesario consultar con el médico. Ocasionalmente, durante la lactancia pueden presentarse infecciones por estas grietas que aparecen en el pezón, las cuales pueden ser fácilmente tratados por el médico si se detectan en forma oportuna.

Si surge alguna duda o problema de lactancia es importante consultarlo con el ginecólogo para que brinde una solución y se lleve a cabo la lactancia materna de una manera satisfactoria tanto para el bebé como para la mamá.

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