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Lavado de manos, una sencilla y efectiva manera de prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas

05  Mayo  2016

Lavarse las manos puede parecer algo rutinario, que quizá no le damos importancia. A veces lo hacemos de manera casi automática, y en otras puede ser que no le prestemos la atención que requiere. Sin embargo, este sencillo acto puede ser la diferencia entre la salud y la enfermedad.

En el medio hospitalario deben tomarse ciertas medidas preventivas para evitar la propagación de enfermedades infecciosas derivadas de la atención a los pacientes, conocidas como Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud, las cuales pueden presentarse en hasta 1 de cada 20 pacientes. La manera más sencilla y efectiva para prevenirlas es lavándose las manos.

Por sencillo que parezca, el hecho de asear las manos después de tocar objetos o superficies en la habitación o consulta, antes de comer y después de ir al baño, y especialmente antes y después de tocar a pacientes, puede ser de gran utilidad como medida de prevención.

El doctor Juan Jacobo Ayala Gaytan, Jefe de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de los hospitales San José y Zambrano Hellion, comenta que el realizar la higiene de manos en forma adecuada es el método más sencillo, eficaz y económico para prevenir las Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud en hospitales, consultas externas, asilos, guarderías, entre otros.

"Dicha higiene de manos se recomienda que se efectúe con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño, así como cuando se va a atender un paciente y en todo momento que se encuentren visiblemente sucias. También es conveniente limpiarlas con alcohol, sobre todo cuando no están visiblemente sucias", explica.

La Organización Mundial de la Salud recomienda específicamente cinco momentos para la higiene de las manos cuando se atiende a una persona hospitalizada:

  1. Antes de tocar al paciente
  2. Antes de realizar una tarea limpia/aséptica
  3. Después del riesgo de exposición a líquidos corporales
  4. Después de tocar al paciente
  5. Después del contacto con el entorno del paciente

En cuanto al procedimiento en sí, te sugerimos lo siguiente:

  1. En el caso de uso de alcohol isopropílico o algo similar, aplicar dos dosis de producto, extenderlo por toda la superficie de las manos y frotarlas hasta que queden secas.
  2. Cuando se laven las manos con agua y jabón, humedecerlas y aplicar la cantidad de producto necesaria para extenderlo por toda la superficie de éstas. Frotar las palmas y entrelazar los dedos para cubrirlas por completo. Enjuagarse las manos con agua y secarlas completamente con una toalla desechable. Utiliza la toalla para cerrar la llave del agua.
  3. El uso de toallas de tela puede incrementar el riesgo de contaminación, lo mismo que el secado por ventilación. 

Como puedes darte cuenta, la higiene de las manos es un procedimiento que puede mantenerte sano, y si acompañas a una persona enferma, también puedes ayudarla a no contaminarse con algún microorganismo que afectaría su estado de salud e incluso retrasar su recuperación.

Te invitamos a hacer conciencia de su importancia.

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