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Mitos y realidades sobre el cuidado de los ojos

03  Diciembre  2014

Los ojos son los receptores del sentido que más utilizas. Trabajan en conjunto con el cerebro para enviarte mensajes sobre lo que hay a tu alrededor, cuáles son las formas, texturas y colores de los objetos, si algo se mueve, etcétera; y esto te ayuda a entender el mundo que te rodea.

Existen diversos mitos sobre el cuidado de los ojos pero la mayoría de ellos son falsos, a continuación te aclaramos algunos:

Mito. No debes leer con poca luz porque le hace daño a tus ojos. 
Realidad. Leer con poca luz puede cansar los ojos pero no es dañino.

Mito.  Si usas una computadora o un monitor tus ojos se dañan.
Realidad. Muchas veces, se asocia la fatiga visual al uso frecuente de computadora o monitor pero esta actividad no le hace daño a tus ojos.

Mito. Tus ojos se gastarán si los usas demasiado. 
Realidad. Puedes usar tus ojos cuanto quieras, no se gastan.

Mito. Ver la televisión muy cerca es malo para tus ojos. 
Realidad. Actualmente, no existe evidencia que indique que sentarse muy cerca de la televisión sea malo para tus ojos.

Mito. Si necesitas lentes, tus ojos no están saludables.
Realidad. Necesitar lentes no tiene nada que ver con la salud de tus ojos. Simplemente tienes alguna variación normal en el tamaño o forma del ojo, o algún cambio que ocurre normalmente con la edad.

Mito. No necesitas hacerte un examen de los ojos hasta tener alrededor de 40 a 50 años de edad. 
Realidad. Las enfermedades de los ojos pueden ocurrir en cualquier momento. Al envejecer, tus ojos corren más riesgo de desarrollar problemas de salud visual.

Mito. Si comes muchas zanahorias, tendrás ojos saludables y buena visión. 
Realidad. Una alimentación sana y balanceada es importante para la salud en general, incluyendo tus ojos. La única base para este mito es que las zanahorias contienen vitamina A, que es necesaria en pequeñas cantidades para el buen funcionamiento de los ojos. Una dieta bien equilibrada contiene toda la vitamina A que cualquier persona necesita. Sólo recuerda que demasiada vitamina A puede ser dañina.

Mito. Si haces bizcos los ojos se te quedarán así para siempre.
Realidad. No te quedarás permanentemente estrábico por el hecho de realizar bizcos, pero si tú tu hijo o algún familiar se pone bizco o se le desvía un ojo constantemente, debe acudir a revisión con un oftalmólogo.

Mito. Si tus padres tienen problemas en la vista, tú heredarás ese rasgo.
Realidad. Lamentablemente esto a veces es cierto. Si tus padres necesitan lentes para ver bien o han desarrollado alguna afección ocular (como las cataratas), es posible que tú heredes el mismo rasgo. Infórmale a tu oftalmólogo sobre tus antecedentes familiares.

Mito. El hecho de utilizar demasiado los lentes hace a tus ojos "dependientes" de ellos.
Realidad. Los errores refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo) van cambiando a medida que creces. Hay muchas variables implicadas en este proceso, pero gran parte del cambio probablemente obedece a factores genéticos y prosigue a pesar de que se lleven lentes antes o después, o durante más o menos tiempo. Usar lentes correctamente graduados no es perjudicial para los ojos.

Si llegas a tener alguna molestia en los ojos es necesario que acudas con un oftalmólogo para que te revise y te brinde el tratamiento adecuado. Los ojos, aunque son más pequeños que el resto de los órganos del cuerpo, son igual de importantes y muy delicados. Cuida tu visión.

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