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Una enfermedad sin equilibrio: la ataxia

05  Marzo  2013

La ataxia no es una enfermedad común, pero es relativamente frecuente y afecta a una de cada 50 mil personas, ambos géneros por igual.

La ataxia es una enfermedad neurodegenerativa hereditaria que produce lesiones progresivas en el sistema nervioso, ocasionando síntomas que oscilan entre debilidad muscular y problemas de habla, hasta cardiopatías, es decir, enfermedades relacionadas al corazón.

Esta enfermedad ocurre cuando se dañan partes del sistema nervioso que controlan el movimiento; las personas que la padecen sufren una falla en el control muscular de sus brazos o piernas, lo cual ocasiona una pérdida de equilibrio o coordinación en el modo de caminar.

 

Síntomas y pronósticos

Sus síntomas como su progresión, varían mucho en cada paciente, estos empiezan comúnmente entre los 5 y 15 años y pueden darse en raras ocasiones a los 18 meses o a los 30 años, por lo regular el primer síntoma es la dificultad para caminar.

A menudo hay una pérdida paulatina de sensibilidad en las extremidades, que puede propagarse a otras partes del cuerpo. Otros síntomas pueden ser: dolor de pecho, falta de respiración y palpitaciones cardíacas.

La ataxia de Frederikson es la única de las enfermedades neurodegenerativas que afecta el corazón y es la más representativa de las enfermedades genéticas.

 

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la ataxia es fundamentalmente clínico por la pérdida de equilibrio en la marcha y se confirma por estudios de imagen, neuro fisiológicos y complejos estudios genéticos.

El doctor Manuel de la Maza, especialista en neurología describe a la ataxia como un síntoma que se observa en muchas enfermedades tanto adquiridas como genéticas, como la esclerosis múltiple o la epilepsia. "Los síntomas de la ataxia son torpeza, falta de coordinación, pérdida de equilibrio y debilidad en el cuerpo, ésta produce una discapacidad importante en las personas", expresó.

"Lo primero es identificar si la enfermedad es ataxia u otra, y si es genética o adquirida. Si es adquirida puede ser curada, pero si se trata de algo hereditario no tiene cura, sólo existen tratamientos y rehabilitación para los pacientes" añadió el doctor De la Maza.

Es importante saber que este tipo de enfermedades no tiene una cura segura, pero siempre existe la posibilidad de proporcionar al paciente una mejor calidad de vida con los distintos tratamientos y avances científicos que se han descubierto a través de años de investigación. 

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