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Enfermedades hepáticas

Prevén a tiempo las enfermedades del hígado

Enfermedades del hígado

Las enfermedades del hígado son la cuarta causa de muerte en México


El hígado es un órgano que tiene una capacidad funcional enorme. Contribuye a almacenar, procesar o eliminar todo lo que ingerimos, y así se genera la energía que necesitamos para funcionar diariamente. El hígado tiene una cualidad sorprendente: su gran capacidad de regeneración. Si a un paciente se le quita la mitad de su hígado, en tres semanas éste vuelve a crecer, y alcanza su volumen anterior. Esto sucede en un hígado sano.  Sin embargo, es también por esto que el hígado puede soportar años sin síntomas de daño, aún y cuando éste ya haya ocurrido.

Las enfermedades del hígado son la cuarta causa de muerte en México. Su prevalencia como enfermedad es extraordinariamente grande. A diferencia de la creencia popular, el consumo de alcohol no es necesariamente la causa de un hígado enfermo. Aunque definitivamente esto incide, la enfermedad ocasionada por el virus de la hepatitis C es también una de las principales causas a nivel mundial de cirrosis.

Actualmente el síndrome metabólico, relacionado con la obesidad y el sobrepeso, conlleva a la enfermedad conocida comúnmente como hígado graso. Este padecimiento tiene que ver no sólo con la cantidad de los alimentos que ingerimos sino también con su calidad.

Enfermedades del hígado más comunes

Cirrosis

Un hígado enfermo va perdiendo su capacidad de regenerarse. Las células funcionales que mueren son sustituidas por cicatrices, y esto va limitando las funciones hepáticas.

Hepatitis C

Esta enfermedad es ocasionada por el llamado "virus de hepatitis C". Existen casos de pacientes que se han contagiado por transfusiones de sangre realizadas entre 1985 y 1995, década en la cual se descubrió el virus. Es muy probable que estos pacientes hayan pasado un largo periodo de su vida, quizá desde su juventud, hasta la madurez, sin haber mostrado un solo síntoma de daño hepático, y estas manifestaciones aparecen una vez que el hígado está irreversiblemente dañado.

Hepatitis B

La hepatitis B es otra de las enfermedades crónicas del hígado, causada también por un virus. A diferencia de la hepatitis C, que se transmite por transfusiones, la vía de contagio de la hepatitis B puede ser el contacto sexual o la inhalación de sustancias.

Aproximadamente 30 por ciento de estos pacientes podrán desarrollar inflamación crónica, e incluso riesgo de cáncer de hígado. Necesitamos comprender que es una enfermedad detectable, de ahí la importancia de la realización de pruebas en caso de formar parte de un grupo de riesgo.

Enfermedad hepática: silenciosa y de alto riesgo

¿Cómo detectar un problema en el hígado, si éste no da síntomas inicialmente? El síntoma más común, si es que lo hay, es la fatiga. Sin embargo, cuando esto sucede, es probable que ya haya indicios de cirrosis. El hígado se inflama levemente al principio, pero si añadimos agravantes como una mala dieta, o el consumo de alcohol, el daño se potencia.

Si perteneces a un grupo de riesgo (consumo de drogas, múltiples parejas sexuales, receptor de transfusiones sanguíneas -especialmente si ocurrieron antes de 1995-), puedes detectar oportunamente el virus de la hepatitis B o C, y recibir tratamiento antes de que comience la inflamación del hígado y de que desarrolles cirrosis. Una prueba de sangre revelará tu perfil bioquímico, y puedes solicitar la prueba de anticuerpo para hepatitis B o C. Si la prueba resulta positiva, se realizarán pruebas confirmatorias, y de resultar positivas, el siguiente paso es una evaluación particular de tu caso y posterior tratamiento por médicos especialistas.

El perfil bioquímico revisa, entre otros indicadores, glucosa y lípidos, además de los que evalúan la función del riñón. Cuando alguno de estos se encuentra alterado, recibirás una llamada de atención en tus resultados. Esto, aunado a un eco abdominal superior, son herramientas suficientes para diagnosticar el estado del hígado.

En caso de mostrar alteraciones, no significa enfermedad hepática de manera concluyente, pero definitivamente es información que te indica que debe investigarse más a fondo lo que está sucediendo.

Los pacientes que tienen un gran perímetro abdominal (sobrepeso), o alta presión arterial, aumentan su riesgo de enfermedad hepática.

Además de las anteriores, hay enfermedades poco frecuentes del hígado que no se pueden prevenir, como un tumor en los conductos biliares, que requieren ser diagnosticados y tratados en centros especializados en el tratamiento de este órgano.

El Centro de Enfermedades Hepáticas, Digestivas y Nutrición Clínica del Hospital San José ofrece atención a pacientes que buscan diagnóstico, tratamiento y cuidado integral en los padecimientos relacionados con los órganos que integran el sistema digestivo. Ante sospecha, puedes solicitar una cita con nuestros especialistas, para estar tranquilo.

Centro de Enfermedades Hepáticas, Digestivas y Nutrición Clínica

Teléfono: (81) 8040.6193 y 6195

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